Sensación fusionada de alegria y pena
Tras el partido del domingo, os puedo decir que me quede con un sabor agridulce, con una sensación fusionada de alegría y pena.
Pero no tuvimos suerte de cara a gol, algunos días se meten y otro te los meten, eso es deporte.
En el fútbol, como en la vida, es fundamental saber estar, ni éramos tan buenos ni somos tan malos. Hay que competir y saber competir. No solo venimos a entrenar temas técnico-táctico-físico-psicológicos, sino también a coger recursos para tenerlos en nuestro bolsillo y usarlos cuando los necesitemos en esta vida. En la vida hay que ser tíos decentes, dignos, con nobleza y estirpe, y eso se gana con mucho tiempo de trabajo, pero se puede perder con un solo segundo de debilidad. Tenemos que aguantar nuestra “impotencia” y saber vivir con ella, y reconducirla usándola para ser más competitivos y no más descerebrados.
Estamos en un momento de liga que aún podemos recuperarnos y debemos ponernos manos a la obra desde ya. Luchemos por ganar en autoestima, en autoconocimiento, ser mejor deportista y por tanto, mejor compañero y mejor persona.
Todos somos jóvenes aún, y nos queda mucho camino por recorrer en esta vida. Seguro que gran parte de vuestro éxito va a depender de lo centrados que estéis en vuestro "coco", en vuestro espíritu, en vuestra alma, tenéis que ser más equilibrados. No es bueno pasar del blanco al negro tan rápido y en tantas ocasiones en poco tiempo, uno se atora, se atasca y el tiempo que tardas en volver a coger la senda y las secuelas que te pueden quedar, pueden ser jodidas.
Por suerte esta es la mejor semana para que nos haya ocurrido lo del domingo, es el mejor momento y estoy ansioso de enfrentarnos contra el líder.
Tengo dos cosas que decir: TRABAJO Y CONFIANZA.









